MANUEL QUINTIN LAME

MANUELQUINTIN LAME

O

JUAN QUINTIN LAME

Líder indígena caucano (El Borbollón, Hacienda La Polindara, cercanías de Popayán, octubre 26 de 1880 Ortega,Tolima, octubre 7 de 1967). Manuel Quintín o juan Quintín Lame, como aparece ensu partida de bautismo del 12 de diciembre de 1880, de la parroquia de SanMiguel Arcángel de Puracé, fue un indio que asumió la defensa de su gente, enuna sociedad en la cual la palabra indio ha sido insultante. Su padre, MarianoLame, descendiente de indígenas del pueblo paez, y su madre Dolores Chantre,cuyos ancestros estaban radicados en la región desde tiempo inmemorial, vivíancon sus seis hijos en un pequeño fundo que ocupaban en calidad de terrazguerosen la Hacienda LaPolindara [mediante la terrazguería, práctica común en el Cauca, el indígenaadquiría la obligación de pagar con días de trabajo no remunerado, el derecho asembrar una parcela en tierras que se consideraban propiedad de una hacienda].En ese fundo o "encierro", Manuel Quintín, como se hizo conocer élmismo, al igual que sus dos hermanos (y que muchos otros niños campesinos deColombia), fue testigo de las "heroicas" acciones de los guerrerosrepublicanos. Durante la guerra civil de 1885, luego de que las tropasgubernamentales derrotaron al ejército rebelde en Silvia (Cauca), llegaron a lacasa de los Lame tres hombres armados que violaron a Licenia, su hermana muda.Ella murió cinco años después, cuando Manuel Quintín empezó a ayudar a sushermanos mayores en las faenas agrícolas. Fue precisamente desde su velorio,cuando Lame empezó a frecuentar el rancho de Leonardo Chantre, su tío materno,quien viejo, solo y cojo, acostumbraba a leer periódicos viejos durante susdescansos. A él y a sus hermanos, el anciano les narraba historias de duendes,de brujas, las cosas que sucedían en Popayán y les leía fragmentos de lasnoticias que aparecían en sus periódicos. La lectura atrajo el interés de Lame,quien solicitó a su padre lo matriculara en la escuela. Como respuesta, suprogenitor le puso al frente un hacha, una hoz, una pala y un güinche y le dijoque esa era «la verdadera escuela del indio». El muchacho optó por esforzarse yaprender con su tío los rudimentos de la lectura y la escritura, utilizando latierra, las paredes y las hojas de palmicha para su deletreos. También por estaépoca, Lame fue escogido como "paje" por el patrón de La Polindara. A cambio,su trabajo fue descontado del terraje que debía pagar su padre, quien, con eltiempo libre que le quedó, pudo sembrar un papal y con sus frutos comprarvarias ovejas y una vaca parida. Unos años después, en 1894, los terrenos de ElBorbollón fueron vendidos al dueño de la hacienda de San Isidro, en unatransacción que incluyó a los terrazgueros. El nuevo patrón redujo el tiempo detrabajo de Mariano Lame de cuatro a dos días semanales, y lo autorizó para quecultivara trigo en una huerta que lindaba con su encierro. La producción de lahuerta, que pudo atender gracias a la rebaja de su terraje, le permitió obtenerlos recursos necesarios para cumplir su vieja aspiración de comprarPichinguará, un lote de 80 fanegadas, a dos leguas del Borbollón. Aquí, aligual que cuando Manuel Quintín trabajó como paje, quedaba en claro cuántorepresentaba para el indio, en términos de bienestar y de capacidad de acumulacióneconómica, el tiempo que debía trabajar para el hacendado, a cambio de teneracceso a un pequeño "encierro". A partir de esa época mejoraronsignificativamente las condiciones económicas de Mariano Lame, quien ahoradistribuía su tiempo y el de sus hijos entre el terraje, el cultivo dePichinguará y el negocio de compraventa de vacunos y caballares que allí habíaestablecido. Manuel Quintín, entre tanto, se hizo cada vez más fuerte y con eltiempo adquirió fama de licencioso, debido a su afición por las mujeres. Sufama terminó beneficiando a los curas, ya que en 1899 Mariano Lame terminócosteando las fiestas religiosas que se hicieron cuando las misiones visitaronel sur del país. Con ello el padre trató de atenuar las continuasrecriminaciones de los religiosos por el comportamiento díscolo de su hijo.Este problema se vio bruscamente interrumpido cuando en noviembre de 1899Manuel Quintín y dos de sus hermanos fueron atacados por un grupo de liberalesque buscaban atemorizar a la familia Lame, conocida por su apoyo al gobierno.Manuel Quintín y Gregorio Nacianceno lograron huir, pero a Feliciano, el otrohermano, lo mutilaron a machetazos y murió poco después. Posiblemente estaexperiencia lo predispuso a ingresar a las filas del ejército gubernamental, enenero de 1901, cuando los indios solteros que asistían a una fiesta deinauguración de la capilla de San Isidro, fueron rodeados por una patrulla quebuscaba enrolar soldados. Por esa época Lame ya sostenía relaciones establescon Benilda León, con quien se casaría poco después, haciendo uso de unalicencia. Durante su estadía en el ejército, viajó a Panamá como ordenanza delgeneral Carlos Albán, de quien recibió lecciones de lectura, escritura ynociones de historia. Su estadía en Panamá fue relativamente corta, ya que amediados del año tuvo que ser trasladado nuevamente a Popayán, debido aproblemas de salud.

 

La vinculación deManuel Quintín Lame al ejército se prolongó hasta 1903, cuando concluyó laguerra de los Mil Días. Pidió entonces al dueño del Borbollón le diera un"encierro" al lado del de su padre, en el que se instaló con Benilday con su pequeña hija Lucinda. A cambio debía trabajar dos días semanales en lahacienda. Durante los años siguientes, Lame se dedicó a las faenas agrícolas,que fueron relativamente prósperas, hasta la muerte de su esposa a finales de1906. Después de ese golpe empezó a sentirse insatisfecho y a desear adquirirlas tierras en las que vivía, desentendiéndose así del pago del terraje.Propuso entonces la compra de las tierras al dueño de la hacienda, quienrechazó de plano la oferta. A partir de entonces, su insatisfacción se empezó amanifestar en forma encubierta. Se volvió descuidado en su trabajo, bebedor ymujeriego. Sin embargo, alrededor de 1911, se casó con Pioquinta León. Susegundo matrimonio coincidió con la desmembración del Cauca Grande, que forzó alos empresarios payaneses a buscar nuevos ingresos en la ganadería, utilizandolas tierras de la cordillera Central. La reorientación de la economía tuvo comoresultado la valorización de las tierras y llevó a los hacendados a imponerrestricciones a sus terrazgueros, consistentes en la reducción de sus"encierros", la prohibición para sembrar rozas en montes apartados deéstos y la obligación de colocar cercas. Tales medidas que significaron unaimportante reducción de los ingresos de los indígenas, indujeron a Lame aconsultar a un abogado en Popayán, quien le confirmó que los títulos depropiedad del dueño de la hacienda eran válidos y que no cabía ninguna acciónlegal contra él. A pesár del concepto del abogado, Lame decidió estudiar elasunto por su cuenta y adquirió el Código Civil, así como un libro titulado Elabogado en casa, textos ambos cuyo estudio y uso posterior le permitieronasumir directamente la defensa de los derechos de los indígenas. También buscóque el patrón le redujera el tiempo de terraje para reunir ciertos ahorros yadquirir tierra propia; sin embargo, su solicitud fue rechazada tajantemente.Empezaron entonces a germinar sus ideas sobre el derecho del indio a laposesión de la tierra de sus ancestros. A1 exponerlas ante su padre, éste leasignó una porción de tierra en Pichinguará, que había cambiado de nombre parallamarse San Alfonso. La oferta no fue suficiente. Manuel Quintín empezó adivulgar sus ideas de casa en casa, primero entre el círculo de parientes yamigos y luego a los terrazgueros de las haciendas circunvecinas. En unprincipio fue escuchado con recelo, pero poco a poco sus actividades en defensade los indios le fueron ganando ascendiente entre ellos. Lame se había dedicadoa enfrentar las injusticias de mayordomos y vaqueros, presentando sus denunciasante los alcaldes e inspectores, basándose en los conocimientos adquiridos enlos libros de leyes. Para el desarrollo de tales actividades obtuvo lacolaboración de jacinto Calambás, de la parcialidad de Coconuco, quien actuócomo su secretario. Luego el cabildo de la parcialidad de San Isidro lo nombrójefe, representante y defensor general, hecho que muestra el respaldo queobtenía entre su gente. Por esa época dejó de descontar terraje, a pesar de lasadvertencias del mayordomo. Se presentó entonces ante el patrón, a quien lehabló de las leyes que impedían el desalojo del "encierro", dondeestaban los cultivos que él había plantado, y le explicó sus ideas sobre elderecho ancestral del indio a la tierra. Para contrarrestar la influencia queiba tomando Lame, los hacendados emprendieron campañas para desprestigiarlo.Entre tanto, él continuó sus labores de adoctrinamiento, en contra de laobligación del indio al pago de terraje. Nuevos indios se fueron sumando a suequipo de secretarios, y entre 1915 y 1917 se incorporaron indios de otrascomarcas, como Tierradentro y Silvia, en el Cauca.

Los indios comenzarona negarse a pagar terraje y algunos fueron detenidos. De otra parte, losmayordomos empezaron a ser amenazados e incluso golpeados. El temor de loshacendados aumentó a raíz de la toma pacífica de la población de Paniquitá, en1914. Allí los indios entraron en medio de chirimías y cohetones, y seagolparon a escuchar el discurso de Manuel Quintín Lame, quien les señaló quelas palabras del Himno Nacional eran una mentira, al igual que laindependencia, porque a los indios no les habían devuelto sus tierras. Luego, ala orden del líder, los indios se marcharon de la población antes de quellegara la policía. Se adelantaron entonces gestiones para enfrentar a losindios entre sí, lo que creó un bando "antiquintinista", y tuvieronlugar enfrentamientos entre los indios. Ese año Lame se trasladó aTierradentro, atendiendo una llamada de los indígenas paeces, quienes luchabancontra la invasión de las tierras de sus resguardos por parte de extrañosradicados en Inzá. Decidió entonces ir a Bogotá a exponer la posición de losindios y, de paso, visitó varias comunidades indígenas del Tolima, que tambiéntenían problemas de tierras. En agosto de 1914 ya estaba en la capital, dondese entrevistó con Marco Fidel Suárez, en ese momento ministro de RelacionesExteriores, y con el ministro de Guerra. Por iniciativa del primero de ellos sele facilitó el acceso al Archivo Nacional; allí estudió las cédulas reales delos resguardos, a las cuales se remitiría en futuros escritos. También presentóante el Congreso las denuncias formuladas por las comunidades paeces deTierradentro. A su regreso de la capital, a fines de 1914, se reunió con loscabildos de las comunidades indígenas de Tolima, Huila, Tierradentro, Cauca yValle, con la idea de llevar a cabo un levantamiento general, que se planeópara el 14 de febrero de 1915. La idea de este levantamiento era la de formaruna "República Chiquita" de indios, que operara al margen dé la delos blancos. Los indios debían alzarse y apoderarse de las fincas paradistribuir las tierras equitativamente. Conocido el plan por las autoridades,Lame fue capturado el 22 de enero de 1915, en el pueblo de Coetando, enBelalcázar, y trasladado a Popayán, ciudad en la cual estuvo preso durantenueve meses. Después de su reclusión aparentó entregarse a las faenasagrícolas, pero mantuvo sus actividades políticas. De esta forma logródesorientar a las autoridades que lo vigilaban y neutralizar los continuosrumores sobre la continuación de sus actividades proselitistas. Llegó a serdetenido en algunas poblaciones del Cauca, a las que se desplazó por distintosmotivos, pero estas detenciones dieron pie para que Lame se quejara de laspersecuciones de que era objeto, las cuales, a su vez, no eran infundadas. Loshacendados presionaban a las autoridades para que detuvieran al indio, a pesarde que no existían cargos que permitieran hacerlo en el marco de la ley. Sinembargo, el asalto del estanco de Silvia (Cauca) perpetrado por los indios, ylas declaraciones de dos de los participantes sobre un proyecto para atacarpueblos y haciendas de la cordillera, dio base para que se ordenara sudetención. Pero cuando la orden de captura se fue a hacer efectiva, Lamedesapareció. Se dedicó entonces a recorrer los pueblos, veredas y resguardos dela cordillera y a organizar su "gobierno chiquito" entre losindígenas del Cauca, Valle, Huila, Tolima y aun Nariño. Para entonces susdemandas no se limitaban a la supresión del pago del terraje, sino que buscabanque los indios tuvieran representación en el Congreso Nacional, para quepudieran expedir leyes que les fueran favorables.

 

En junio de 1916 1asactividades políticas de Manuel Quintín Lame se suspendieron a raíz de sudetención en San Isidro. De allí fue remitido a Popayán, a pesar de losesfuerzos de los indios de la región por liberarlo. En esta oportunidad suencarcelamiento dio lugar al desarrollo de debates periodísticos en Popayán, enlos cuales la oposición al gobierno del presidente José Vicente Concha(1914-1918) se burlaba del Ejecutivo por considerar a Lame como un peligro parasu estabilidad. A1 mismo tiempo, en la región crecía el temor por las posiblesreacciones de los indios. La libertad incondicional de Manuel Quintín Lame,ordenada por el juez en septiembre de ese año, no hizo sino encender el debate,debido al temor que inspiraba Lame en ciertos sectores. Una vez libre, Lamelanzó su consigna sobre la reconquista de Tierradentro y emplazó al alcalde deBelalcázar para que desocupara la población, lo cual dio lugar a unenfrentamiento entre los dos dirigentes, en el cual Lame resultó herido. Apesar de esta derrota, en noviembre de 1916 dirigió a los indígenas que seencaminaron a Inzá, donde fueron repelidos por las autoridades y por losindígenas que se le oponían, encabezados por Pío Collo. El enfrentamiento, enel que las fuerzas de Lame fueron repelidas, dejó un saldo de seis muertos,catorce heridos y varios indígenas paeces detenidos. Lame continuó entonces susoperaciones dentro de la clandestinidad. Después de encabezar algunos asaltos afincas para abastecer a sus seguidores, se dirigió a Puerto Asís, de donderegresó a raíz de la muerte de su esposa Pioquinta. Después, en abril de 1917,encabezó un asalto a la hacienda San Isidro, que, al parecer, tuvo por objetoconcentrar la atención de las autoridades en ese lugar, y huir hacia Cajibío.Para esa época, próxima a las elecciones, los liberales buscaron el apoyo deLame, cuyos seguidores, sólo en el Cauca, ascendían a 50 000 indios. Lame optópor apoyarlos, sin embargo, uno de los miembros de la comisión liberalencargada de dialogar con el dirigente, lo entregó a las autoridades a cambiode 400 pesos. Se organizó entonces una emboscada, que logró sus objetivos aprincipios de mayo de 1917. Lame no sólo fue detenido, sino golpeadobrutalmente y conducido de nuevo a Popayán. Esta vez la detención del dirigentefue larga y penosa. Tuvo que esperar cuatro años para que se llevara a cabo laaudiencia pública para juzgarlo y, en la prisión, se le dio un trato que minósu salud, tal como lo denunció el propio Lame en carta dirigida al fiscal deljuzgado, el 3 de octubre de 1918. En el juicio, que se realizó en abril de1921, Lame asumió su defensa. Habló durante quince días consecutivos y,finalmente, el jurado de conciencia lo declaró culpable por los delitos dehurto, asonada, fuerza y violencia, y fue condenado a cumplir cuatro años yunos meses de prisión. Al computársele el tiempo corrido desde su detención,fue dejado en libertad el 23 de agosto de 1921. Entretanto, el encarcelamientodel líder había obligado a los indios a replegarse, al tiempo que se adoptabanmedidas que iban contra su unidad. En 1920 se extinguieron varios resguardosdel Tolima, que fueron parcelados y absorbidos por hacendados y dirigentesindios deseosos de ampliar sus terrenos. Varias comunidades indígenas formaronel Supremo Consejo de Indios, bajo la dirección de José Gonzalo Sánchez yEutiquio Timoté, para defender los derechos y propiedades de los indígenas. A1salir Manuel Quintín Lame de prisión, fue llamado al Tolima para unirse almovimiento. Luego de pasar por Ortega, decidió volver a Bogotá a presentar susquejas ante los "altos poderes". A principios de 1922 estaba en lacapital, explicando los daños que sufrían los indígenas como consecuencia de laparcelación de los resguardos. Posteriormente, sin obtener ningún resultadoconcreto, regresó al Tolima y luego se dirigió al Huila, departamento en el quetambién había fuertes presiones para parcelar los resguardos indígenas.

 

En marzo de 1922, enSan Roque de Caguán, en el Huila, las autoridades atacaron a los indígenascuando celebraban una minga o reunión a la que asistiría Lame. En el choqueresultaron muertos tres indígenas y otros más heridos, y Lame tuvo que huirnuevamente. Mientras tanto, el dirigente se defendía mediante memorialesenviados a las autoridades para demostrar que no era responsable de la masacre.Paralelamente trataba de dar solución a los problemas que vivían los indígenasde Ortega y Chaparral, cuyos resguardos habían sido parcelados. En un incidenteque se produjo durante una minga que se hizo para levantar las primerasviviendas en Llano Grande y fundar el pueblo de San José de Indias, tuvo unintercambio de insultos con un vecino y terminó en la cárcel del Guamo. Estavez su prisión fue corta y salió libre a fines de julio de 1922. En julio de1924 se encontraba nuevamente en Bogotá, presentando sus quejas ante elgobierno. Luego retornó al recién fundado pueblo de San José de Indias, paradirigir su organización. Durante esta época alternó las gestiones judiciales endefensa de los indígenas, con la redacción de su libro El pensamiento del indioque se educó en las selvas colombianas, publicado bajo el título En defensa demi raza (1971), que recoge su pensamiento y experiencias. Poco después se produjosu rompimiento con José Gonzalo Sánchez y Eutiquio Timoté, a raíz de ladecisión de éstos de vincularse al partido comunista, en 1930. Lame,profundamente católico, nunca simpatizó con los postulados "ateos" delos comunistas. En 1931 fue nuevamente encarcelado, cuando la violenciapolítica llegó hasta San José de Indias. En esa oportunidad fueron masacrados17 indios del lugar, mientras otros 37 quedaron heridos. Manuel Quintín Lamefue conducido a la cárcel de Ortega, donde fue sometido a torturas y malostratos durante los dos años de su permanencia en prisión. Al salir pudoapreciar de cerca los estragos de la violencia y el estado de postración en quehabía sumido a las comunidades indias. Siguió entonces su labor de defensa delos derechos indígenas por la vía legal, hasta que en 1938 pareció coronar eléxito, al decretar el gobierno la restitución de los resguardos de Ortega yChaparral. Sin embargo, se trató de una ilusión pasajera. En 1939 lasautoridades municipales, incitadas por los hacendados, se negaron a reconocerla reintegración de los resguardos y, además, gravaron las propiedadesindígenas con el impuesto catastral. Una vez más Manuel Quintín Lame presentósus quejas ante las autoridades municipales y departamentales, sin obtenerningún resultado. Luego se dirigió a Bogotá, donde llegó a fines de 1942. Pocologró el dirigente en la capital, más allá de una conferencia que organizó elInstituto Etnológico Nacional para que expusiera sus planteamientos. Regresó aOrtega y desde allí continuó dirigiendo sus memoriales a las distintasautoridades, hasta poco antes de su muerte. Aunque la lucha por el respeto delos derechos indígenas en que se comprometió este líder no ha concluido, suproyecto sobre la representación de los pueblos indios en el Congreso es ya unhecho y cada día encuentran mayor aceptación los esfuerzos de los indígenas porconservar y mantener su identidad cultural.

MARTA HERRERA ÁNGEL

 

MovimientoLamista

Hijo de terrazgueros,y terrazguero él mismo, Manuel Quintín Lame inició una campaña que buscabaeliminar la terrazguería; sin embargo, ésta no desapareció sino hasta finalesde la década de los años setenta, bajo la presión del Comité Regional Indígenadel Cauca (CRIC). Lame comenzó por investigar los títulos coloniales de lastierras de indios, concentrando su interés en los problemas de los resguardos,donde encontró gran acogida. Nombrado por los indígenas del Cauca, DefensorGeneral de los indios, demandó ante el gobierno y la sociedad colombiana laexpedición de una ley que ordenase la devolución de las tierras perdidas. Suinflujo se extendió entre los resguardos más remotos del Valle del Cauca,Nariño, Putumayo, Huila y Tolima; y su figura comenzó a aparecer rodeada de unhalo de leyendas. Desde las primeras décadas del presente siglo, el MovimientoLamista se enfrentó a la aparición sucesiva de leyes que ordenaban ladisolución de los resguardos de indios. De allí que el reconocimiento yaplicación de la ley 89 de 1890, que protegía los intereses de los indígenas, seconvirtiera en bandera esgrimida por Lame a lo largo de su vida. Buscó lareivindicación de otros derechos que sólo fue posible ver consagrados en la Constitución de 1991, a saber: posesión desus territorios, conservación de la cultura, educación, participación en lasCámaras Legislativas y derecho a ejercer su propio gobierno. Susplanteamientos, de hondo carácter indigenista, lo llevaron a proponer lacreación de una República Chiquita de Indios, que pudiera enfrentar a la República Grandede Blancos. Del mismo modo, rechazó la ayuda proveniente de los blancos y dedistintas organizaciones que intentaron acercarse a su movimiento; nunca aceptóel ofrecimiento de abogados que quisieron representarlo en los incontablesjuicios en los que prefirió asumir su defensa. En la búsqueda de soluciones alos problemas de los indios, Lame extendió su acción política desde lapresentación de respetuosos memoriales y demandas ante las autoridadescompetentes, hasta visitas a altos funcionarios del gobierno central e informesal Congreso de la República,en los que expuso la crítica situación de los habitantes de los resguardos.Bajo su orientación, surgieron tomas de poblaciones "blancas" oasentamientos urbanos formados sobre antiguos territorios de resguardos, comoInzá y Belalcázar en el Cauca. Su movimiento, dentro del cual sobresalió elindígena Rosalino Yajimbo, protagonizó repetidos intentos de levantamientosarmados manteniendo la región caucana en estado de alerta. Su vocaciónautodidacta y el continuo ejercicio legal, convirtieron a Manuel Quintín Lameen gran conocedor de códigos y leyes que le permitieron adelantar numerososlitigios. Cerca de la población de Ortega, en San José de Indias, fundó dosescuelas y un pequeño centro administrativo donde atendía los reclamos de losindígenas. Así, el Movimiento Lamista se fue fortaleciendo en el sur tolimense,y vio surgir dentro de sus filas a otros líderes como José Gonzalo Sánchez yEutiquio Timoté. Todos ellos se vieron envueltos en hechos que anunciaban laaparición posterior de una época de violencia que sacudió al país y que tuvofuerte expresión en esa región del Tolima. Luego de afrontar reiteradosepisodios de violencia, como el asalto y destrucción de San José de Indias,períodos de cárcel, y el debilitamiento de su movimiento, Manuel Quintín Lamese vio obligado a establecerse en la población de Ortega, donde prosiguió sulabor en defensa de los resguardos y de los indígenas que permanecieron fielesa sus orientaciones. Ni la violencia, ni la pobreza, ni la cárcel, ni elsoborno o la enfermedad, lograron doblegar al infatigable Lame, quien logró verreconocida la ley 89 de 1890 como rectora de la vida de las comunidadesindígenas, y el restablecimiento, aunque sólo nominal, de la Gran Comunidad deOrtega-Chaparral, dos de los principales objetivos de su vida. El difícil cursode su existencia, entregada al servicio de los suyos, su pensamiento y engeneral su acción política han convertido a Manuel Quintín Lame en el líderindígena más importante del siglo xx en Colombia.

 

PIEDAD TELLO

 

Bibliografía

CASTRILLÓN ARBOLEDA,DIEGO. El Indio Quintín Lame. Bogotá, Tercer Mundo, 1971. LAME CHANTRE, MANUELQUINTÍN. Los pensamientos del indio que se educó en las selvas colombianas[1939]. Bogotá, Funcol, s.f. LAME, MANUEL QUINTÍN. Las luchas del indio quebajó de la montaña al valle de la "civilización". Selección y notas,Gonzalo Castillo Cárdenas. Bogotá, Rosca de Investigación y Acción Social,1973. TELLO, PIEDAD L. "Vida y lucha de Manuel Quintín Lame". Tesisde Grado, Departamento de Antropología, Universidad de los Andes, Bogotá,1983. 

 

Esta biografía fuetomada de la Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, tomo debiografías.

 

ManuelQuintín Lame

y los Guerreros de Juan Tama

 

Manuel Quintin Lame,el indio Quintin, murio el 26 de 0ctubre de 1980 y sólo algunos historiadoresde la llamada «Nueva Historia» le dedicaron unas lineas. El indio Quintin Lameya no está de moda.

Este trabajo deberiaestar editado en 1997 para conmemorar los treinta años de su fallecimiento enOrtega, Tolima. Sin embargo no pudimos lograr ese objetivo, asi queconmemoraremos los 32 años de historia y búsqueda de la libertad influidos porel pensamiento LAMISTA.

 

Este no es un trabajosobre el indio Quintin Lame, sino sobre el «Ideal LAMISTA», es decir, losprincipios dinámicos de su pensamiento, que cumplirá 100 anos, si, casi unsiglo del «Andar del Ideal LAMISTA». Desde los albores del siglo XX cuandoQuintín Lame sufrió las consecuencias de la Guerra y forjó su espiritu libertario, pasandopor los levantamientos de 1914 y 1917, continuando con las luchas en Ortega,Chaparral, el ideal LAMISTA no se paró con la muerte de Quintín, no, siguióadelante, fue precursor del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, luego, dela Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC. También el ideal LAMISTAdio fuerza al Comando Armado Quintin Lame, la autodefensa Indigena que seenfrentó a la tiranía de los terratenientes y pájaros del Cauca. El AndarLAMISTA se sentó en la Asamblea Nacional Constituyente y ayudó a soñar un nuevopais. Hoy el Ideal LAMISTA llega al Senado de la República, pero no sesiente cómodo, quiere volver a ser vida, a ser comunidad, a ser mito y magia.El Ideal LAMISTA quiere volver a ser posibilidad real que permita lograr susobjetivos más sentidos: UNIDAD, TIERRA, CULTURA Y AUTONOMIA.

 

Este modesto trabajoes un homenaje a los Pueblos Indígenas que habitan la actual Colombia, queluchan día a día por sus derechos, en especial a hombres como Eutiquio Timoté,José Gonzalo Sánchez y Alvaro Ulcué Chocué precursores del Renacer Indígena enColombia.

 

El Derecho a lahistoria como el primer derecho multícultural, los Pueblos no pueden imponer suvisión del mundo ni su historia a otros Pueblos, Por esta razón en las primeraspáginas del presente trabajo retomamos la tesis de nuestra anteriorinvestigación: Multiculturalismo y derechos de los Pueblos Indígenas: UnaPerspectiva desde el Pueblo Indígena Wiwa de la Sierra Nevada deSanta Marto, editada por la ESAPen mayo de 1998. Reafirmamos que no se puede hablar de Multiculturalismo cuandose está desconociendo, ocultando o negando la historia de otros Pueblos.

Manuel Quintín Lame ylos Guerreros de Juan Tama es una posibilidad de encontrarnos para continuarsoñando con sociedades libres, autogestionarias, asamblearias y federativas, esdecir, sociedades Libertarias.

El libro consta desiete partes más un apartado de anexos documentales. El primer capitulo tienepor objeto derrumbar el mito de la universalidad, discurso liberal de losderechos humanos que pretende imponer la historia de Occidente a todos losPueblos y culturas. El año cero de los derechos humanos, tiene su origen el lasrevoluciones burguesas liberales. Antes, los Pueblos y Culturas no pudierontener estos elementos de respeto, dignidad y justicia. Esta tesis liberal tieneque ser fuertemente cuestionada desde la cotidianidad de todos los Pueblos yCulturas que desde tiempos inmemoriales, sin grandes declaraciones escritas,practicaron muy temprano los principios del respeto, igualdad, justicia ydignidad, no sólo de la persona humana, sino de la naturaleza.

 

La segunda parte, secentra en los Multiculturalismos de la resistencia, dejando de lado el discursofuncional del Multiculturalisrno que pretende crear zonas de exclusivismocultural. En Nuestra América el Multiculturalismo se llama resistencia. LasRochelas son el primer ejemplo de estas formas de Multiculturalismo. Lostrabajos de la historiadora Sonia Mireya Torres nos conducen a esta conclusión.

El tercer capitulo,nos muestra el contexto social, politico, económico y cultural de las primerasluchas de Quintín Lame. El terraje corno institución infame y las respuestas delos Cabildos ante esta forma de explotación. También desde los resguardos indígenasse dio respuesta combativa a esta institución.

El cuarto Apartado,analiza los levantamientos de Tierradentro donde el espíritu de lucha deQuintín Lame se consolida, más de 7.000 hombres y mujeres indígenas se levantanal grito de DIGNIDAD. Las relaciones de Quintín Lame con el Partido Comunistasiempre han generado los más acalorados debates, intentaremos analizar susverdaderas causas y consecuencias.

 

La quinta parte, Esuna propuesta metodológica para analizar los contextos multitculturales desdela perspectiva anarquista. Ver en Quintín Lame su sentir mágico y chamánico.Los análisis de los historiadores marxistas siempre abordan su vida desdeperspectivas económicas, olvidando que ante todo, Quintín Lame es un INDIO, contodos sus saberes culturales y mágicos, esos que convirtió en resistencia yrevolución.

La sexta parte estádedicada al análisis de las diferentes propuestas indígenas a la Asamblea NacionalConstituyente, los tres Constituyentes indígenas hicieron propuestas para hacerde Colombia una Nación Multiétnica y Pluricultural, alli especialmente, estuvopresente Manuel Quintín Lame. Un balance comparativo podrá mostrarnos aquellospuntos que aun hoy separan a las diferentes organizaciones indígenas.

En el epilogo JuanIbeas describe y analiza el ciclo del Movimiento Armado Quintín Lame, desde sunacimiento como organización guerrillera, fruto de una gran movilización socialprevia, hasta su incorporación a la vida legal, resultado de un proceso denegociación que culmina con la entrega de las armas.

Camilo -Acción Y Utopía  

La voluminosaproducción sobre el fenómeno Camilo Torres originada tanto en Colombia como enel extranjero hubiera quizá desanimado a otro investigador menos empeñoso queOrlando Villanueva para emprender un nuevo estudio sobre el tema. Por otro ladola vida de Camilo, su pensamiento, su acción son aún brasa viva que quema lasmanos de quien las tome. Pero el temor al fuego no le encoge el ánimo al autorde la presente obra. Gracias a su decisión se cuenta ahora con un libro quepermite ver facetas nuevas de la parábola vital y política de Camilo y queofrece una visión de conjunto sobre la experiencia del Frente Unido por élfundado.

En la exposición, cadatesis, cada afirmación aparecen cosidas a la tela gruesa de la informaciónempírica, acopiada en el estudio de los escritos de Camilo, en el exámen deinformes, en el repaso escrupuloso de la prensa, en la paciente lectura de laprosa curialesca de los libros de actas o de la jerga de los comunicados de lasorganizaciones revolucionarias y en la activa recopilación de testimoniosorales.

 

Desde el comienzo ellector encontrará novedades. Por ejemplo: en los trabajos precedentes, lapersonalidad atractiva y nerviosa de la madre de Camilo, doña Isabel Restrepohabía condenado a cierta penumbra a la figura severa del padre, el medico ypolítico liberal Calixto Torres Umaña. Al busear en los escritos de este,Villanueva encontró algunos de los rasgos que caracterizan el pensamiento deCamilo relacionados con el papel de la educación y la calificación técnica enla búsqueda de soluciones políticas, la convicción de la primacía del biéncomún sobre el interés particular, la necesidad de la organización.

 

La decisión que un díatomara el joven Camilo de ingresar al noviciado de los Padres Dominicos enChiquinquirá y que hasta ahora ocupaba el lugar de la anécdota, es vinculadapor el autor a un asunto interesante, el del encuentro del protagonista con uncatolicismo de alguna manera diferente al heredado de la tradición española.Mediante el contacto con un grupo de dominicos franceses que estuvieron por untiempo en Colombia Camilo entrevió las posibilidades que ofrecía unareligiosidad más abierta, que la predominante en el país, a los valores de lamodernidad.

 

Con respecto a laestadía de Camilo en Europa el autor ofrece un panorama más completo del quehasta ahora se disponía.

 

De manera cuidadosa elautor presenta el proceso mediante el cual Camilo estableció una relacióndirecta con los problemas sociales y con comunidades concretas durante eltiempo en que trabajó en instituciones como la capellanía

de la Universidad Nacional,el INCORA, el Instituto de Administración Social - lAS. Por ese entonces,Camilo acopiaba experiencias pero al tiempo acumulaba frustraciones sobre laposibilidad de realizar el cambio social desde los organismos del Estado.

 

Muy viva y sugestivaresulta la reconstrucción del debate que desarrolló Camilo en su procelosoenfrentamiento con la Iglesiaen la etapa inmediatamente anterior a la fundación del Frente Unido. No sólotienen interés los términos de la polémica con el cardenal Concha Córdoba yotras figuras de la jerarquía sino también el contenido de la controversia conmiembros del clero llano. De la lectura de las páginas de ese capitulo se salesorprendido del atraso social y pastoral de que dió muestras la Iglesia colombiana enaquel momento en que soplaban en el mundo los vientos renovadores del ConcilioVaticano II.

 

No pocos motivos dereflexión suscitan la descripción y análisis que de la creación, trayectoria yplataforma del Frente Unido presenta Orlando Villanueva. En particular, me hallamado la atención el papel que cumplió en la disolución del FU la implicacióndel proyecto político con la lucha armada. Al respecto escribe el autor:

 

“Otra de las razonesdel fracaso estuvo en el doble discurso que se manejaba en el Frente Unido. Almismo tiempo que Camilo hacía desesperados esfuerzos por unir la oposición alsistema mediante el instrumento legal -Frente Unido-, a espaldas de los gruposconvocados y de gran parte de sus seguidores, Camilo actuaba como militanteactivo del ELN. y buscaba con sus colaboradores más cercanos hacer del FrenteUnido el aparato político de ese movimiento a nivel urbano. Cuando estasituación comenzó a salir a flote, la embtionasia organización del FU se vinoabajo.”

No era la primera vezen la historia de Colombia que la tentación de las armas era el palo metidoentre las ruedas de un movimiento de oposición popular. En los ya lejanos añosveinte el Partido Socialista Revolucionario, PRS comprometió su futuro almarchar de brazo en compromisos conspirativos con la corriente belicista delPartido Liberal encabezada por agrestes generales sobrevivientes de las guerrasciviles del siglo XIX. Entonces el PRS llevó a cabo una peculiar división deltrabajo entre los miembros de su dirección: al Comité Central Conspirativoencomendó las tareas de la revuelta y al Comité Ejecutivo conformado pordirigentes inexpertos, reservó los asuntos políticos. El PRS no sobrevivió a lacoyuntura como fuerza política independiente. Algunos de sus dirigentes sobreotras bases procederían a la fundación del Partido Comunista en 1930.

La reciente historiade la Unión Patriótica sometida a criminal exterminio por la guerrasucia, ilustra sobre el callejón sin salida al que conduce la imbricación de unproyecto político legal con la lucha armada.

Desde luego laincidencia de la combinación de las lógicas militar y política en el desenlacede esos tres capítulos de la historia de los movimientos de oposición enColombia no puede aislarse de la constelación de elementos que ha obrado encada uno de esos momentos históricos. La represión o la intolerancia, lasituación internacional, la función de los mecanismos de cooptación delbipartidismo son otros tantos momentos que demandan su incorporación en unanálisis de conjunto. Estos y varios factores más, fueron tenidos en cuenta porOrlando Villanueva para llegar a su elaborada explicación sobre el proceso dedisolución del Frente Unido.

 

Una biografia estátejida por las continuidades y se acota por las rupturas. Unas y otras han sidoconsignadas y estudiadas para Camilo por el autor del libro. Sin embargo,anotaría yo, hay una línea de continuidad básica en la vida de Camilo, unaespecie de cuerda en permanente vibración que engarza todos los episodios delhombre, el sacerdote, el político, el guerrillero: su profunda honestidad y suespíritu cristiano de entrega sin reservas y sin cálculos. Ello es tan ciertopara el estudiante anticomunista que polemizaba desde la página universitariadel periódico derechista “La Razón”, con jóvenes que propagan su admiración por la Unión Soviética,como para el guerrillero que caería abatido el 15 de febrero de 1966 en PatioCemento.

En Camilo ladisposición del cristiano para dar testimonio, la condición del profeta paraanunciar “la Buena Nueva”se correspondieron de manera total con la vocación del revolucionario paraluchar hasta “las últimas consecuecias” por un ideal político. No obstante laconstrucción del reino de este mundo asumida como proyecto de transformación enfavor de la mayoría, precisa además del compromiso ético del competente examende las realidades económicas sociales y políticas muy complejas de unasituación dada dentro de la cual ocupa lugar privilegiado el atento análisis delas fuerzas propias y las del adversario. Para mediados de los años sesenta elentusiasmo y los imperativos éticos se colocaron por encima de la necesidad deun juicio político realista por parte de las vanguardias, particularmente delas estudiantiles. Al respecto, Camilo rio logró trascender esta situación. Entérminos weberianos en Camilo como pólítico se advierte la prevalencia de una“ética de la convicción” sobre una “ética de la responsabilidad”. Lo deseablees según el teórico alemán que los dos términos concurran ..... para formar alhombre auténtico que puede (subrayado por Weber) tener” vocaciónpolítica”. 

 

 

ENTREVISTA

(GIF)

 

J.M. Primero que todo,buenas tardes.

 

Q.L. Buenas tardes.¿Qué lo trae por aquí?

 

J.M. Bueno, resultaque en un lugar de Colombia han querido reunirse para conmemorar su vida y suobra. Por este motivo he venido a buscarlo para que nos regale algunasorientaciones para nuestra vida presente y venidera.

 

Q.L. Eso está bien,pero ojalá no se quede eso en mero recuerdo y en la práctica nadie secomprometa con los hermanos menos protegidos.

 

J.M. Qué bueno se viveaquí. Es un ambiente acogedor.

 

Q.L. Así es, pero megustaría más estar ayudando a mis hermanos allá arriba.

 

J.M. ¿Cómo así queallá arriba?

 

Q.L. Así es, puesestamos en el interior de nuestra madre tierra. Este es el verdadero cielo,venir nuevamente al lugar de donde salimos. El gran desastre de los hombresblancos ha sido creer que la tierra es sólo una niñera, que tiene quesoportarles todas sus pataletas y luego pueden irse en “paz” a la vida eterna”;sólo ven a la madre tierra como una despensa, como un lugar de paso, que no siente,que es inerte.

 

J.M. ¿Y usted siempreentendió eso?

 

Q.L. Oh no. Eso fue unproceso. Aunque nací en una familia indígena paez tuve que hacer un largocamino para entender el idioma de la madre tierra. Ella habla con signos deamor, con miradas arrulladoras, pero casi nadie le pone atención.

 

J.M. Ya veo, perocuéntenos algunos hechos que lo hicieron entender a la Pachamama.

 

Q.L. Verá, yo nací enun terreno que pertenecía a una gran hacienda que se llamaba “Polindara”, cercade Popayán, el 26 de octubre de 1880. Mi padre se llamaba Mariano Lame y mimadre, Dolores Chantre. En la guerra de 1885, mi hermana Licenia,que no podía hablar, fue violada. Eso fue duro para mí, aunque en ese tiempo yono entendí muy bien el asunto. Luego mi hermano Feliciano fue mutilado en la Guerra de los Mil Días. Ahísí ya comprendía la maldad que puede albergar el corazón del hombre. En 1901luché como soldado del ejército conservador contra el líder indígena panameñoVictoriano Lorenzo, que fue ejecutado el 15 de mayo de 1903. Este hecho fue muydoloroso para mí, pues aunque en el campo de guerra él era mi enemigo, yosentía en mi espíritu que su lucha era justa. Después regresé a mi tierra, mecasé con Belinda León y comencé un movimiento a favor de mis hermanosindígenas. En 1910 fui elegido representante y defensor de los cabildosindígenas del Cauca. Viajé a Bogotá donde estudié las cédulas reales de losresguardos y me presenté en el Congreso. En 1914 dirigí un levantamientoindígena en el Cauca y quise que se extendiera a Huila, Tolima y Valle. Comocosa rara, me acusaron de construir una república de indígenas y fui arrestadoel 9 de mayo de 1915. Permanecí un año en prisión, con grilletes en los pies eincomunicado. Pero este no fue el primero y último arresto, pues en adelantesiguieron unos cuantos más. No obstante el movimiento fue creciendo. El 9 demayo de 1917 fui detenido y permanecí cuatro años en la cárcel. ¡Oh tiemposaquellos! Fui puesto en libertad el 23 de agosto de 1921 y me integré almovimiento en el Tolima. Mi lucha por la tierra obtuvo un fruto muy importanteen 1938, cuando se decretó la restitución del Gran Resguardo de Ortega yChaparral. En diciembre de 1939 terminé de escribir algunos pensamientos quetitulé: El pensamiento del indio que se educó en las selvas colombianas.Continué luchando por los derechos de mis hermanos hasta que la madre Tierra mellamó a dormir en su seno el 7 de octubre de 1967.

 

J.M. Como se pude vera simple vista su lucha no fue fácil. Parece que con relación al tiempo que vivimoslos fuertes y poderosos, como solemos decirles, siguen sin entender el mensajede los pueblos y comunidades que entienden las palabras de la madre tierra.

 

Q.L. Eso es correcto.Sólo quiero destacar que es bueno recalcar la aclaración que usted hace sobrelos ricos y poderosos, pues esa es la connotación que les hemos dado a quienesdestruyen el universo. En realidad no son ricos ni poderosos, son ignorantes,salvajes, atrasados.

 

J.M. De los hechos quevivió, ¿cuáles fue el que lo motivó más en su lucha?

 

Q.L. Es difícil deciruno en especial, pues fueron varias las situaciones que me fueron marcando elcamino. El mismo hecho de nacer en un hogar paez sembró en mi espíritu el amorpor la madre tierra. Pero los abusos de que fueron objeto mis hermanos y mifamilia me llevó a entender que había unos que “tenían el poder” incluso sobrela madre tierra. Luego la lucha contra aquel gran líder panameño me hizo pensaren mí mismo, en mi comunidad, en mi pueblo, eso me dio una motivación mayorpara emprender una lucha por nuestros derechos. Después inicié el movimiento ycomprendí que era posible unirnos para buscar una vida mejor. Pero cuandoestudié las cédulas reales de los resguardos me convencí que faltaban vocespara defender lo que aún teníamos. Sin duda, los arrestos y calumnias, venidasincluso de los “grandes maestros” de la época, en vez de anular mis fuerzas,fueron alicientes para no desistir. Entendí el valor de las madres, sobre todode la madre tierra, que aún gimiendo por el dolor que le causan sus hijos, ellasigue adelante, rejuveneciéndose y alzando su voz sin cesar.

 

J.M. Usted hamencionado a un gran líder indígena panameño, ¿recuerda algo de él?

 

Q.L. Ah, es larga lahistoria. Pero le contaré lo que más me llamó la atención de su vida. Muchosdatos los conocí con el estudio, no cuando luché contra él en Panamá, pues elgobierno conservador decía que era un guerrillero, “terrorista” diría hoy.Victoriano Lorenzo fue un líder indígena que nació en el área rural dePenonomé, provincia de Coclé, entonces Colombia hoy Panamá antes de 1867 y fueejecutado en Ciudad de Panamá el 15 de mayo de 1903. En 1890 enfrentó alregidor Pedro de Hoyos, por el injusto y arbitrario cobro de diezmos yprimicias a la comunidad indígena. Hoyos atacó a Lorenzo con ánimo de matarlo,por lo que éste, en defensa propia, mató a Hoyos. Victoriano mismo se presentóa las autoridades y fue detenido en la cárcel de Penonomé. Luego fue condenadoa 9 años de cárcel y recluido en las Bodegas de Chiriquí donde cumplían penas delincuentespeligrosos. Por su inteligencia se desempeñó como auxiliar y aprendió a leer yescribir, pasando a ser secretario de oficiales. Se hizo sastre y barbero yleyó sobre las leyes.

 

Pero al ser derrotadoslos liberales en julio de 1900, en la batalla del "puente decalidonia", Victoriano se encargó de esconder las armas que los rebeldeslograron conservar. Las tropas del gobierno se movilizaron tras los indígenasque trataban de ocultar la armas liberales. Entonces Victoriano y su gente seconvirtieron en montañeros, guerrilleros exitosos y obligaron al ejércitooficial a huir de Penonomé. Ocuparon Penonomé el 10 de octubre de 1901, todaslas tiendas fueron requisadas y aprovechados sus artículos por las tropasguerrilleras. Las tropas liberales se unieron entonces a los guerrilleros queobtenían éxito tras éxito.

 

Victoriano fuenombrado General de División de las tropas liberales, que a partir de esemomento, en Panamá solamente cosecharon victorias. Desató la rebelión de losindios luchando por tierra y libertad. La influencia que ejercía entre losindígenas le convirtieron en el jefe más peligros de la rebelión, pues atraíacada vez más hacia sus filas al resto de los desheredados.

 

El 22 de noviembre de1902 conservadores y liberales firmaron en el barco de guerra estadounidensellamado "Wisconsin", el pacto que irónicamente llamaron Paz delWisconsin, que en realidad fue la venta del Istmo. El 28 de noviembreprocedieron a capturar a Victoriano, estando desarmado, con el argumento de quehabía manifestado que no compartía el acuerdo y tomaría de nuevo las armas.Intentó fugarse en Nochebuena pero fue recapturado a las pocas horas. Elgobierno colombiano, temeroso de que el guerrillero panameño fuera puesto enlibertad, decidió que fuese condenado a muerte, presentándolo como unmalhechor.

 

J.M. Sobre suformación, qué nos puede contar.

 

Q.L. Yo no fui aninguna escuela. Fui autodidacta. Mi tío Leonardo me leía periódicos y otrospapeles que cargaba en su mochila. Con él aprendí las primeras letras. Luego,mis lecturas se concentraron en el conocimiento de los códigos, de las leyes yde la jurisprudencia. Pero sobre todo me eduqué debajo de las selvas y debajode ellas me formé, debajo de ellas conocí el libro de la vida y también conocíel palacio de mi pensamiento.

 

J.M. Y al respecto dela educación y de la instrucción, ¿qué les dice hoy a las nuevas generacionesindígenas?

 

Q.L. Las motivo paraque se instruyan. Hoy día es más fácil tener conocimiento. Es vital elconocimiento para luchar por los propios derechos. Muchas veces han pasado porencima de nosotros porque no sabemos, porque nos consideran ignorantes,incapaces de entender el idioma occidental. Es una necesidad que no puedenobviar. Si ustedes se preparan y saben exponer sus ideas, su lucha será másfácil, tendrán más oportunidades de triunfar. Y como dije antes con relación ami formación, es muy necesario escuchar la voz y enseñanza de la madre Tierra.Escúchenla y ella les indicará el camino que deben seguir. Una madre sabe lasmejoras fórmulas para triunfar y ser feliz.

 

J.M. ¿Cuáles fueronlos principales motivos de su lucha?

 

Q.L. Fueron varios.Empecemos por el respeto. ¿Cómo así? Con los acontecimientos que tuve que vivirme convencí que los pueblos autóctonos debemos luchar por ser reconocidos comoseres históricos, en igualdad de condiciones y derechos de los demás hombres.Como es sabido, ya desde la llegada de los españoles, los pueblos indígenasfuimos considerados menos que animales, sin alma, hechos para el trabajo. Ydesde entonces se ha quedado en la mentalidad que somos “seres humanos desegunda”, que sólo valemos por las artesanías y la música “rara” que sacamos.Otro motivo está en el hecho de que los pueblos indígenas podemos luchar pornosotros mismos, tenemos autonomía para pedir y exigir que seamos vistos comohabitantes de un país, de una región, de un pueblo. No tenemos que esperar aque otros, los “notables y adelantados” hablen por nosotros. Si nosotros mismosno hablamos, nadie lo hará por nosotros. Otro factor que me dio ánimo fue elhecho de que la unidad hace la fuerza. Aunque hubo momentos en que me sentísolo, sin amigos, también hubo momentos en que me sentí no un hombre, sino unpueblo. Hasta hoy ha perdurado la idea de que los indios viven “agarrados” todoel tiempo y nunca se ponen de acuerdo para luchar.

 

J.M. Una de susconsignas fue la recuperación de territorio. ¿Recuerda alguna ocasión en que lehizo saber esto al gobierno central?

 

QL. Sí claro, aúnperdura en mi mente aquel mensaje dirigido a los "altos poderes" dela nación, en enero de 1922, en el cual di a conocer cómo unos hombresambiciosos se apoderaron de lo que nos pertenecía, es decir, nos robaron. Entrelo que escribí están estas palabras: "Estas tierras son exclusivapropiedad que dio el Juez Omnipotente a nuestros primeros padres (los de losindios), de la cual eran dueños y señores hasta el 12 de octubre del año de1492... Quien hubiera dicho entonces, sin tenerlo a locura, que más tarde unoshuéspedes ambiciosos habían de constituirse dueños de nuestra adorada tierra...¡Señores! Qué medicina más capaz para curar la antigua y tremenda herida denuestra raza ya muerta en sus cuatro quintas partes en esto que lleva el nombrede Colombia, y usurpadas casi en su totalidad nuestras riquísimas tierras yvaliosas minas? Las que no nos cercenó y alinderó en el régimen de la Colonia en pequeñasporciones denominadas resguardos, que fueron verdadera garantía de propiedad, ymandadas a conservar y respetar mutuamente tanto por las leyes de Castilla comopor el reglamento del Libertador Presidente... Esto por qué? Porquedesgraciadamente vinieron otras leyes contrarias a nuestras propiedadescomunales dictadas por el legislador Colombiano, mandando que fueran divididosnuestros resguardos; y facultando asimismo a las gobernaciones y asambleas paraque llenaran los vacíos que estas leyes requerían, para el mismo fin; los queasí fueron llevados a cabo por dichas corporaciones, quienes extralimitándosede lo legal, crearon los primeros decretos, y las segundas leyes, otro tantomás injustas, para llevar al término la división de los resguardos de nosotros,los infelices indígenas".

 

Mis reflexionesapuntaban a que si la ley no podía disponer de un predio poseído por unacomunidad de hombres civilizados para que pasara, por exclusiva voluntad delLegislador, a ser propiedad del municipio, ni mucho menos a ser repartido porla fuerza, obligando con amenazas a sus poseedores para tal fin, ¿por qué secreía autorizada para disponer que nuestros resguardos sí pasaran a serpropiedad del municipio y a dividirlos? ¿Por qué no se obligaba a los grandeslatifundistas a repartir sus propiedades?

 

J.M. Pero su lucha fuepacífica, muy distinta a las que se vivían en su tiempo. ¿Qué lo animó a ello?

 

Q.L. En primer lugar,la forma de pensar de los indígenas es muy distinta a la de los “civilizados”.Lastimosamente desde los primeros años de dominio se ha creado la idea delindígena como un ser poco racional, que soluciona los problemas a las malas,por las armas. Eso no es lo más correcto. Desde tiempos inmemoriales latradición indígena ha tenido métodos alternativos para solucionar lasdiferencias. En mis recorridos por diferentes tierras me fui haciendoconsciente de una lucha diferente a la usada por los “ilustres estrategasmilitares”. Por eso preferí la preparación, la fuerza de los argumentos, antesque responder a la guerra con guerra. Cuando me insultaron y me retuvieron nodevolví la ofensa. Por el contrario, hice el bien a quienes me hicieron mal.Recuerdo que un día llegó a la cárcel un hombre que me había hecho mucho daño yen lugar de alegrarme por eso, le ofrecí alimentos de los que yo preparaba.Responder con el mal sólo aumenta el mal. En eso la madre Tierra es sabia. Ellano paga como merece el comportamiento de los hombres. ¿Qué tal que elladevolviera con mal el mal que le hacen sus hijos?

 

J.M. Ahora bien, consus acciones usted quiso hacer entender que la legislación de los pueblosindígenas es anterior a cualquier legislación colombiana. Explíquenos un pocoesto.

 

Q.L. Así es. Cuandolos colonizadores llegaron a América, nuestros ancestros ya vivían allí, elloseran los “dueños” de la tierra. Claro que dueños no es el término correcto, yaque la madre Tierra no le pertenece a nadie. Los seres humanos sólo soninquilinos. Pero bueno, eso es otro tema. Los “descubridores” llegaron con lacerteza de ser los dueños del continente y de forma autoritaria se apoderaronde lo que no les pertenecía. Dizque por tener un decreto de un rey y de un papalos pobladores tenían que ceder todo a los “anunciadores” de la Buena Nueva. Cuandolos colonizadores tomaron lo que pertenecía a nuestros antepasados impusieronsus normas y desecharon todo lo nuestro. Desde entonces las leyes se hacenteniendo como punto de partida la irrupción de los blancos en territoriosamerindios, dejando de lado a los pueblos originarios. Eso no es justo.

 

J.M. ¿Cuál fue surelación con la Iglesia?

 

Q.L. No muy buena.Como es sabido, desde la “conquista” la Iglesia ha sido aliada del poder opresor, conespecial acentuación en tiempos de la República. Al lado del “conquistador” estabasiempre el cura que convertía a los infieles. En alguna ocasión, cuando dirigíauna movilización de indígenas en Inzá, Tierradentro, hacia 1916, uno de lospadres guió a las compañías que nos perseguían y ordenó que mataran indios, queesos no eran cristianos. El mismo padre hacía colgar de los árboles a losindios que caían prisioneros hasta hacerlos confesar en qué sitio me encontrabayo. Este sólo es un caso que indica cómo la Iglesia, o mejor, el poder eclesial jerárquicoestaba con los “buenos”.

 

J.M. A propósito dellibro que escribió, ¿qué nos puede decir?

 

Q.L. Antes que ser unlibro como los que editan hoy día, es una compilación de la sabiduría que meenseñó la madre Tierra. Por eso lo titulé "El pensamiento del indio que seeducó en las selvas colombianas". Más que hacer un complejo y dogmáticotratado, lo que hice fue poner algo de orden a mis principales ideas. Se tratade pensamientos para la acción. No hay allí retórica. Por eso escribí en elprólogo: "El presente libro servirá de horizonte en medio de la oscuridadpara las generaciones indígenas que duermen en esos inmensos campos que tiene la Naturaleza Divina;pues el blanco es acérrimo enemigo del indígena que no golpea la puerta delengaño; que no quiere las promesas; que no le vende barato; lo mismo que elempleado público se une con el capitalista latifundista y el abogado parahacerle perder la finca indígena, el semoviente, etc.". El texto no pretendeotra cosa que dar a conocer el pensamiento del hijo de las selvas que lo vieronnacer, se crió y se educó debajo de ellas como se educan las aves para cantar.

 

J.M. Si usted vivieraen la Colombiaactual, ¿sería de la izquierda o de la derecha?

 

Q.L. De ninguna. Asícomo la madre Tierra es una, así el ser humano es uno y debe portarse como tal.Sea de un lado o del otro, hay excesos. El comportamiento del ser humano debeajustarse a las exigencias de la madre Tierra, que no tiene hijos de izquierday de derecha. Es curioso ver cómo los hombres no entienden que la Pachamama no quiererivalidad, sólo quiere respeto y armonía. A todos sus hijos los quiere porigual, no hace distinción de partido político ni de ninguna clase.

 

J.M. Un mensaje paralos niños y jóvenes hoy.

 

Q.L. A toda lajuventud indígena la invito a que no les dé pena ser indígenas. Seanconscientes de que somos anteriores a cualquier colonizador. También los motivopara que se preparen, para que conozcan las leyes que favorecen nuestrosterritorios y nuestras tradiciones, a que luchen por un mañana mejor paratodos. Los ánimo para que escuchen siempre a la madre Tierra y sigan sus sabiasorientaciones. No se den por vencidos, aunque muchas veces sientan que todoestá perdido. Sólo la muerte pondrá punto final a sus más nobles anhelos. Ensus manos está la continuidad de nuestra historia. De ustedes depende la madreTierra para tener aún fuerzas para seguir adelante.

 

 

 

Homenaje a Manuel Quintin Lame - 2007

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Manuel Quintin Lame ...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marcha de 1.700 indígenas del Cauca llegó a Armenia y avanza hacia Bogotá

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Malparidos - 2007

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

quiero felicitarlos por tan importante historia y realidad de Manuel Quintin Lame , ya que tenia 7 años cuando lo empece a distinguir y a los 14 sali de mi pueblo y el todavia vivia era un hombre muy fuerte con su cabellera blanca ,también muy delicado no permitia que se burlaran de el y aunque lucho por sus hermanos indigenas y tal vez no vio su sueño cumplido , pero si se pueden ver los frutos 31 años más adelante , el hombre muere pero sus ideas no
TODOS DEBEMOS RECORDAR QUE SOMOS CREACIÓN DE DIOS, POR QUE NO TODOS SOMOS HIJOS DE DIOS ....
FELICITACIONES


bien estuvo genial me ayudaste con la tarea lastima esa ortografía a la siguiente si no sabes escribir dilo por que por eso en ves de un 10 me saque un 8 que lastima aprende a redactar por favor que es eso tan grande y no redactas ni un sieso que ......


ole que historia tan buena pero a la próxima escriba mejor si mire chino estuvo re genial su historia pero por dios quien no separa bien las letras
:) pero al final de todo me sirvió que historia me intereso mucho y eso que la historia no es mi fuerte y mas como ayudaron a los indígenas siga subiendo cosas así que así es como la gente se pone a estudiar y se culturiza de nuestro pasado


Añadir un Comentario:



Inserta aquí el código de verificación que ves en la imagen.

CONTÁCTENOS- Web EL CIUDADANO

CONTÁCTENOS- Web EL CIUDADANO

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogdiario.com

Noticias: Noticias

Contador gratis contadorplus.com